CAVITACIÓN

La cavitación es una técnica no invasiva que actúa sobre los depósitos grasos localizados, liberándolos de grasa, que se eliminadespués a través del sistema linfático y la orina.

Un manipulo inteligente genera microburbujas de vacío de forma controlada; éstas producen la llamada cavitación, ondas ultrasónicas moduladas en múltiples frecuencias.

Dichas microburbujas tienen un efecto de succión en el tejido conjuntivo, que es donde se encuentran las grasas, destruyendo la célula adiposa desde el interior. Es decir, las ondas generadas por el manipulo chocan contra las células adiposas destruyendo su membrana y liberando la grasa.

Se realiza una sesión de cavitación de unos 30 o 40 minutos en la zona a tratar (nalgas, piernas y abdomen, por ejemplo),y a continuación se aplican otras técnicas de drenaje, masaje o presoterapia para facilitar la eliminación de las células grasas. Así, se evitará que se reabsorba de nuevo.

Antes y después de cada sesión se recomienda beber abundante agua y realizar una dieta hipocalórica. Tampoco está de más hacer algo de ejercicio suave entre sesión y sesión (unas 72 horas como mínimo entre una y otra).

 Además de que no es invasiva, permite atacar justo donde lo necesitemos por lo que los resultados siempre serán más precisos. Sus efectos se notan rápidamente, pudiéndose llegar a perder hasta 2 centímetros por sesión, según el caso. Comparado con otros sistemas, la Cavitación no es demasiado incómoda para el paciente, que puede aguantar sin apenas molestias los 30 40 minutos que dure la sesión. Se puede notar una ligera sensación de succión que no es dolorosa en absoluto; por lo tanto, la piel queda lisa y sin traumatismos. Otra gran ventaja respecto a otros tratamientos es que mejora notablemente la circulación, elimina toxinas, aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos y está comprobado que ayuda a regular el tránsito intestinal.